jueves, 11 de octubre de 2012

"LO QUE PENSAMOS Y NO DECIMOS"



No sé qué hacía allí, tanto tiempo me consumía, solo quería estar solo con mis pensamientos, sólo yo y ellos, nadie más. Al día siguiente bajé a la playa, no estaba caluroso, es más, en el agua hacía sombra y la temperatura de ella era muy agradable, me quedé allí tumbado casi en la orilla con el agua cubriéndome los labios, con la mirada al frente, muy fijo cuando vi que pasaban corriendo unos pies, morenos. Seguí subiendo y seguí observando, sus gemelos anchos, unos muslos fibrosos, cuando pisaban se percibía la marcación de cada uno de sus tendones anteriores, sus glúteos al son del paso de su trote, sus manos balanceándose de adelante a atrás. Allí me quedé esperando.
A su regreso paro cerca de mí e hizo unos estiramientos, yo seguí allí como espectador de esa película fitnes que estaba observando, o como aquella serie que daban por la tele “Los vigilantes de la playa”, donde su principal protagonista David Hasselhoff, mandaba a sus modelos socorristas a vigilar las extensas playas de Malibú. Cuando termino esos estiramientos se metió en el agua al pasar levantó las cejas, como si de un saludo, un hola se tratara, yo le contesté con un leve levantamiento de cabeza, sonriendo, no mucho, solo un poco, acto seguido volví la vista al frente mientras, el protagonista de mi película fitnes se adentraba en las aguas. Yo vagamente dejaba volar mi mente pensando en un ficticio rescate, claramente si mi principal protagonista sufriera un terrible calambre en alta mar, como aprovecharía para tocar su piel morena, musculada y marcada.

-¿Se está bien verdad?-

-¡Ahhh!- Dije con voz baja y medio entrecortada, saliendo de ese efusivo medio rescate ficticio.

No era mi estilo asustarme pegando gritos como una chica encima de una silla, por ver correteando a un ratón en el salón de su casa, sorprendido estaba eso sí, viendo a él rescatado como rescatador justo a mi lado, como yo, tumbado en el agua y encima me estaba hablando, y yo por el contrario en vez de contestar, permanezco con la boca medio entreabierta y pensando en todo esto sin soltar media palabra.

-¡Perdona! No te escuché.-

            Pero ¿qué tonterías digo? Estaba quedando encima como interesante, por mi torpeza. Como deseaba que llegara una ola y me revolcara por la arena, eso sí sería una buena excusa como para no haberle escuchado.

-Que no hace sol, pero… se está bien ¿No?- Dijo mientras juntaba las cejas y levantaba un poco su labio izquierdo.Estaría pensando si yo era de Marte como para tener aquel estúpido comportamiento.

-Sí si si siiiiii ¡¡¡claaaaaaro, estupendo!!! ¿NO crees?- No habría persona en el mundo, que pudiera estar haciendo más el imbécil que yo en ese justo momento, parecía un alemán diciendo yaaaaa ya ya ya, y… ¿No crees?, ¿Le hacia la misma pregunta que él me había hecho? Esto no podía estar pasando, la situación parecía una tira cómica pero sin gracia.

-Si eso mismo te pregunte- Respondió con el ceño mas fruncido y el labio más levantado; y encima no era tonto, se había percatado de mi estúpida pregunta.

-¡¡Tranquilo no muerdo!!- Siguió diciendo al ver que no contestaba en un tono no muy serio.

-¿Ahh? ¿Nooo?-
Noooooooo, ¡¡¡Tierra ábrete y traaaaaaagameeeee!!! ¿Cómo le pude decir semejante coooooosa? ¿Pero… en que estoy pensando? Sí, eso sí sabía en lo que estaba pensando.

-No de momento no- Dijo sonriendo.

        ¡Jo! menos mal sonríe, bueno por lo menos le ha hecho gracia.

-¿Te gusta el deporte por lo que veo?- Bueno menos mal una pregunta sensata que sale de mi boca.

-¿Sí tú crees?- Dijo mientras se ponía de rodillas admirándose y tocándose su torso y abdominales completamente definidos, dejando mi sensata pregunta más bajo que la arena en la que me encontraba tumbado.

-¡Siii claaaro! No hay más que verte, te cuidas mucho, yo la verdad, prefiero dedicar mi tiempo a otras cosas-

         ¡¡Uff!! Bueno mi supuesta sensata pregunta ahora no quedaba tan abajo.
-¿Cómo? ¿En qué por ejemplo?- Preguntó.

          Ahora sí que la e liado.

-¡Ehhh!, Pues, no sé…- ¡Di algo! ¡Di algo! pensaba.

-En leer por ejemplo- Dije orgulloso por ser la primera respuesta adulta que salía de mi boca.

-¡Ahh siii! ¿Y qué lees?- Volvió a preguntar

-Un libro- Respondí.

            ¿Qué iba a ser? Pues un libro, ¿Qué cosas en esta vida se pueden leer? Parece un niño con tanta preguntadera tonta.

-Sí, un libro, una revista pero… ¿Qué tipo de lectura? ¿Lectura receptiva? ¿Informativa? ¿De ciencia ficción? ¿Relatos? ¿Literatura?- Respondió con postulación de ¡Hola! ¡Estoy aquí! ¡No soy adivinooo!

            Haber hagamos un gran paréntesis, es guapo, esta cachas, una voz formidable, parece agradable, ¿Por qué también tiene que tener cerebro? ¿No puede conformarse solo con eso? Un vigilante modelo como el de la serie, ya, solo eso. En vez de salir de la situación, me meto en una peor, pero ¡¡¡Que hago!!! ¡Piensa!

-Pues… digo leer en general, como también ir a la playa, escuchar música, meterme en internet, quedar con amigos… todo eso-

-Pues yo aparte de hacer todo eso, también hago deporte, ¡Me gusta!-
-¡Ahh!-

¿Ahh? Pero... ¿Qué respuesta es esa? Haber ya saliste del atolladero ahora piensa algo que preguntar que no sea estúpido…

-¿Sí?  ¿Y cuánto tiempo le dedicas?- ¡Uff parece que la situación la estoy llevando mas encaminada! ¡Muy bien! Preguntando algo que a él le mola.

-Pues una hora al día de media de lunes a viernes, ¡Por cierto! ¿Qué vas a hacer esta noche? ¿Tienes planes? ¿Te apetece que cenemos en mi casa?-

            Sí sí sí, que buen director soy, la película estaba siendo todo un éxito, me estaba invitando a cenar, ¡¡¡Agrrrrrrrr!!! ¡A mí! ¿Y qué me pongo? ¡Jolines! Los pantalones que me que quedan geniales los tengo en la cesta de la ropa sucia, bueno puedo ponerme los beige, esos también me quedan geniales con las zapatillas blancas.

-Pues no, no tengo nada mejor que hacer- Respondí aguantando la emoción.

            Se levantó y al incorporarse dijo:

 -¿Vamos?- Dijo mientras extendía su mano hacia mí para ayudarme a levantar. 

¡Eing! Un momento ¡Ahora! ¿En este momento? ¿Así sin ducharme ni vestirme? ¿Quiere pasar conmigo lo que queda de tarde y la noche? ¿Conocerme? ¡Ohhh Dios! Y yo con estas pintas.

Todo en esta vida tiene una explicación lógica, aunque a veces no las entendamos, cuando se presenta una ocasión, debemos dar prioridad a esas pequeñas cosas que no vemos, no oímos, no nos dicen directamente pero, que se pueden percibir con ese sexto sentido, solo hay que estar atento y leer entre esas líneas que están ocultas, porque solo así nos daremos cuenta de cuáles son las necesidades de los demás y entender ciertas aptitudes.
            Extendí la mano y me dejé ayudar; y mirándole a los ojos sin pensar en nada más le dije:
-¡Sí! ¡Vamos!